¿Cómo jugar ante un rival que se defiende?

Una de las cosas más difíciles en lo táctico es superar y crear situaciones de gol a un conjunto que se posiciona cerca de su arco con muchos jugadores.

Cuando un equipo tácticamente plantea un partido con la idea de defenderse cerca de su arco y con muchos jugadores, el rival tiene que encontrar/generar espacios, buscar romper ese bloque defensivo y ser profundo. Para eso debe manejar algunos conceptos en ataque: amplitud, circulación rápida del balón, coberturas detrás de la línea del balón, desdoblamientos en banda, armar triángulos y rondos, posicionamiento de jugadores a diferentes alturas, cambios de orientación, movilidad, desmarques, creación de espacios libres, opciones de pases para jugar corto y largo…

Para tener amplitud hay que ubicar un jugador en cada banda, ya sea laterales, mediocampistas o delanteros. Por lo general, el conjunto que se defiende cierra pasillos interiores en la zona donde se mueve el balón para impedir que el adversario meta pases entre líneas y pueda progresar, sobre todo por el centro. Ante tanta gente acumulada en un sector, se puede  complicar lastimar al oponente (si presiona y marca bien) y hay que buscar por otro lado. Para eso, hay que hacer ancho el terreno de juego y si no hay un futbolista en cada banda, en vez de hacer el campo ancho, se hace angosto y el rival tiene menos espacio que cubrir. No es lo mismo tener que defender 40 metros que 70. Sin embargo, con solo tener amplitud no se soluciona ningún problema, ya que si no se mueve el balón con velocidad y precisión, al adversario no se lo va a desorganizar y ese debe ser uno de los objetivos: que el otro equipo pierda el orden para encontrar espacios. Además, de esa manera, se busca que el jugador que está del lado opuesto a la pelota pueda recibir y jugar 1vs1 ante lateral o mediocampista o reciba libre sin marca. Esto lo hacía muy bien el Barcelona de Guardiola con Pedro por derecha y Villa por izquierda.

Esa amplitud puede provocar que se generen espacios en pasillos interiores si el lateral rival se queda marcando al extremo y ese hueco que queda entre el central y lateral lo puede aprovechar un volante.

A la hora de atacar por las bandas, los desdoblamientos son fundamentales para generar superioridad numérica. Pero no solo debe haber desdoblamientos para desbordar, también se pueden realizar desdoblamientos para romper por adentro si la situación lo requiere. Los desdoblamientos tienen que estar respaldados por apoyos que permitan poder jugar hacia adelante y atrás en corto, y coberturas escalonadas detrás de la línea del balón con dos objetivos: tener más de una posibilidad de pase a diferentes alturas y si el jugador que recibe pase de extremo pierde la posesión, el que está posicionado a sus espaldas puede temporizar o presionar de acuerdo a como este parado en defensa el equipo.

Si el que se defiende lo hace bien con presión, coberturas, vigilancias, permutas y escalonamiento, el que ataca debe tener movilidad para generar espacios y que el jugador que posee la pelota tenga varias opciones de pases. Es por eso que dicha movilidad requiere de desmarques de apoyo para no dar referencia y jugar en corto y de desmarques de ruptura para buscar profundidad y jugar en largo. Estos desmarques  se pueden realizar también para generar espacios libres. Si al mismo tiempo el 9 se tira atrás, el extremo tira la diagonal de afuera hacia adentro y el lateral pasa al ataque por su sector, se pueden encontrar espacios en diferentes sectores si el rival no coordina bien los movimientos defensivos. Por ejemplo si el 9 cuando se tira atrás el central no lo sigue puede recibir a las espaldas de los medios sin marca. Ahora si el central lo sigue y el lateral no cierra, el extremo puede atacar el espacio que dejo el zaguero por salir a marcar al 9. 

Cuando se mueve el balón de lado a lado para buscar espacios, hay que armar triángulos o rondos para darle opciones de pases al compañero, pero también para presionar inmediatamente si se pierde el balón e impedir contraataques. Cuanto más juntos, más fácil es presionar, recuperar la pelota y volver a tener la posesión.

Cuando se mueve el balón además de amplitud, apoyos, desdoblamientos,  desmarques y coberturas, se deben posicionar jugadores a diferentes alturas por delante de la línea del balón y por lo general en diagonal al poseedor de la pelota. De esta manera se busca jugar a las espaldas de la línea de presión y si el rival no logra ser un equipo corto (poca distancia entre los defensores, mediocampistas y delanteros) puede tener problemas para neutralizar las acciones ofensivas.

Si bien el camino más corto para llegar al gol es por el centro, no siempre se puede tener profundidad por esa zona del campo, ya que el equipo que defiende se cierra con mucha gente. Es por eso, que se debe buscar la profundidad por los costados para poner al adversario de costado y tener más posibilidades para tirar un centro y no ser previsible. Si se tira un centro desde la mitad de la cancha o 3/4 con los defensores esperando de frente, es muy difícil poder lastimar al oponente porque además los delanteros deben pivotear y buscar una segunda jugada. En cambio si se tiene amplitud por la banda y se llega hasta el fondo, el rival va a defender de costado y las opciones para terminar la jugada son varias: centro al primer o segundo palo, al área chica, entre área chica y punto penar, centro atrás agarrando a los que defienden a contra pierna y los que definen con el arco de frente.

                                                                                      Redacción: Gabriel Tarquinus.

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